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Acerca de la inseguridad pública |
Diputado Lacalle Pou (Parlamento) "A veces se da una discusión sobre represión o educación. En realidad, debería ser sobre represión y educación, porque en este momento, en algún lugar de nuestro país, lamentablemente una persona está cometiendo un acto delictivo, y desafortunadamente esa persona no está en tiempo ni en forma de ser educada y, por ende, la única manera de repeler esa agresión es mediante la represión.
Quien esbozó la teoría de la separación de Poderes, que se mantiene vigente al día de hoy, habló de separación y no de aislamiento. ¿Qué quiere decir esto? Poniéndolo en la jerga futbolística, si esto no se juega con tres puntas de lanza que jueguen de memoria y entrelazadas, no hay sistema u ordenamiento jurídico que funcione.
Empecemos por el final de la historia, precisamente, luego de que se infringió la ley penal y la Policía pudo cumplir como auxiliar de la Justicia deteniendo a quien fue encontrado con prueba o semiplena prueba en una acción delictiva. Pensemos en esa escena en el Juzgado, donde están el policía, la víctima, el objeto hurtado y la persona que cometió el delito.
Esa escena no es ficticia. Hay juzgados en el departamento de Canelones en los que se reitera mucho más de lo esperado. Si esa escena termina en que sale primero la persona que presuntamente cometió el delito, después los objetos hurtados, luego los testigos, después el policía y por último la víctima, como está sucediendo en la realidad, no les quepa la menor duda de que esto desestimula al agente policial, como aquí se relataba hace un rato.
A esto se suma el salario indigno, la injusta presión tributaria sobre el Servicio 222 y aquí hago un paréntesis: para el Estado, este servicio se presta en negro en lo que hace a los aportes jubilatorios, pero en blanco para pegarle un hachazo, descapotarlo y sacarle dinero; es el mismo Estado que toma dos criterios , el hecho de pasar sin dormir y, seguramente, vivir en un barrio en el que algunos de sus vecinos tienen los actos delictivos como costumbre.
Si tuvo esa suerte, eso lo desestimula. Si ese policía, que está trabajando en una Comisaría, no atrapa a la persona que supuestamente cometió el delito en reiteradas oportunidades, el ciudadano no denuncia, porque tiene temor de hacerlo.
Ahora hay un Código de Procedimiento Policial que va a ser de difícil aplicación en comisarías del interior del país , que en uno de sus preceptos dice que no se pueden ver el testigo y el agresor ni se pueden ver la víctima y el agresor, sino que tiene que haber un vidrio por el que se vea de un lado y no se transparente del otro. Sin embargo, hoy, en las comisarías de los barrios de Montevideo, de Canelones y del resto del país esto es imposible.
Muchas veces ese testigo es llevado al lado de la persona denunciada para reconocerla. Y yo quiero ver quién tiene el coraje suficiente, ante la falencia de la Justicia, de quedar librado a la ley de la selva, a la ley del más fuerte, ya que seguramente va a ser víctima de una revancha en ese sentido. Empezando por el final, toda esa cadena desestimula a lo que disparan los procedimientos policiales y luego las actuaciones judiciales.
¿Por qué digo que es separación de Poderes y no aislamiento de Poderes? Primero, por la forma coordinada de actuar, y también porque aquí se puede criticar al Poder Judicial, que es distinto a denostar al Poder Judicial o adjudicarle intenciones.
Se pueden criticar los fallos del Poder Judicial; y la Suprema Corte de Justicia, que no puede meterse en cada fallo, que no puede opinar sobre la decisión de cada Magistrado, en el lugar que le corresponda, sí puede analizar cuando un Juez o una Jueza, ante situaciones obvias en las cuales se prueba el incumplimiento o la infracción a la ley penal, constantemente deja libre, deja libre, deja libre, no procesa, no procesa, no manda a prisión. Eso desestimula, señor Presidente.
Hemos hablado un sinnúmero de veces de que es mejor el vacío legal que la ley que no se aplica. No hay peor veneno para el ordenamiento jurídico que una ley que sale de esta Casa y no se cumple. Y esta Casa, en esta Legislatura, ha votado leyes que desde el momento en que levantábamos la mano sabíamos que íbamos a estar haciéndole un daño irreparable al ordenamiento jurídico. La ley cae en desuso. El señor Diputado Rodríguez Servetto hablaba del Código de Faltas. ¿Por qué aplicar el Código de Faltas? Como decía uno: "Lo difícil no es que un gurí tire la tercera pedrada para romper un vidrio. Lo difícil fue la primera, porque una vez que tiró la primera, las otras son de arriba". Siguiendo con los símiles futbolísticos, hay que salir a marcar a la cancha del otro; no hay que esperar que se rebasen y se sobrepasen las leyes penales, y hay que empezar por las faltas.
Mi estimado colega, el señor Diputado José Carlos Cardoso, me sopla al oído algo que iba a decir. Cuando las conductas se salen de madre, se desbordan apenas del ordenamiento jurídico, es fácil traerlas de nuevo a derecho; pero cuando los excesos son tales como los que estamos discutiendo hoy y todos los días leemos de ellos en los diarios, no es cierto que se va a arreglar esto con un llamado de atención de la Policía.
La ciudad de Nueva York tiene un pulmón que es el Central Park. Llegó un momento en el que la gente no podía ir a las tres de la tarde a caminar. Había gente rapiñada, hurtada, violada y asesinada a las tres de la tarde en el centro de esa ciudad. Un día vino un señor, cuando había elecciones para la Alcaldía, y dijo: "Yo quiero". "¿Usted quiere?" "Yo voy a resolver no solo el problema de las tres de la tarde en el Central Park, sino el de las tres de la mañana; y además voy a resolver el problema del Bronx. Eso sí, ¡guambia la tosca!, que nadie se queje de un garrotazo de más". Porque el exceso era tal que había que traerlo con fuerza para este lado; y así fue. Yo no quiero que el estilo de Rudolph Giuliani sea el que se aplique en nuestro país. Por ende, tratemos de que no se tire la primera piedra, porque después de la tercera esto se va de madre, y ya lo estamos viendo.
Decía el señor Diputado Rodríguez Servetto que hay derecho vigente. Entonces, a no cargar las tintas siempre con que hay que modificar la ley. Por supuesto que hay que adecuarla, y tanto es así que el Partido Nacional impulsó una campaña por la que se juntaron más de 130.000 firmas la gente no lo hizo de aburrida, porque preocupaciones le sobran pidiendo modificar el Código de la Niñez y la Adolescencia y el Código Penal. El ar*tículo 279.B., al que hacía referencia el señor Diputado Rodríguez Servetto, tiene que ver con la omisión a los deberes inherentes a la patria potestad. ¡Por favor! En todos los barrios de cualquier lugar de nuestro país se reitera un sinnúmero de veces esta frase: "Ché, ¿y los padres no tienen nada que ver en esto?
¿Los padres no saben lo que hacen los botijas?" En muchos casos lo saben. Señor Presidente: aquí vinieron 130.000 firmas. Entonces, que la Cámara de Representantes se exprese. Que diga que esto es un disparate; que se venga aquí, al seno de esta Casa, a decir que 130.000 personas le están errando al bizcochazo.
Hemos tratado hasta el cansancio y los colegas de la Comisión de Constitución, Códigos, Legislación General y Administración lo saben de traer a discusión lo relativo al ar*tículo 222 del Código de la Niñez y la Adolescencia; algo tan simple como que no se deben destruir los antecedentes de los menores en infracción con la ley, que el currículum de un muchacho que ha estado en infracción con la ley penal de menores no se destruya.
¿Sabe por qué? Lo dijo Aristóteles mucho antes y mucho mejor que yo: "Justicia es tratar desigual a los desiguales". A los dieciocho años, un muchacho que comete su primer hurto y otro que tiene en su haber rapiña, intento de homicidio y copamiento, para la Justicia uruguaya son lo mismo, porque son primarios, debido a que existe ese ar*tículo 222, que establece la destrucción de los antecedentes al llegar a la mayoría de edad. Y el Gobierno ni siquiera ha querido venir a tratar ese tema en el Cuerpo, lo que es de sentido común.
Por supuesto que hay que modificar la ley penal y el Código de la Niñez y la Adolescencia. Anda por allí una propuesta del señor Senador Korzeniak que acompaño, que es reducir la edad de votación a los dieciséis años. La acompaño porque los jóvenes de hoy de dieciséis años son como los de dieciocho años de hace dos décadas; pero el que exige derechos debe tener la conciencia clara de que también va a tener obligaciones.
Bajemos la edad para elegirnos a nosotros, pero también para que el peso de la ley que nosotros hagamos caiga sobre los que la infrinjan. Pero si no podemos lo menos, no vamos a pedir al Gobierno lo más. El Poder Ejecutivo es el que ejecuta la ley. ¡Basta de comisiones, señor Presidente! Están las herramientas. El primer policía es la señora Ministra del Interior, y allí tiene que estar el respaldo. Pregunte a cualquier agente de Comisaría cuántos tiros tira al año y si cada vez que dispara un calibre treinta y ocho no se le pianta un lagrimón por los $ 50 que vale una bala de ese calibre mal cargada, que tiene que comprar él. O pregunte a la Policía de Lavalleja, que anduvo un año y medio con el seguro del chaleco antibalas vencido. En eso tiene que estar el respaldo al agente policial.
Y por último, la Justicia, por donde empezábamos, por el final de la película. Si la Justicia teme aplicar la ley, nosotros en el Parlamento estamos de más; nosotros acá estamos de más. En cuanto a la educación, por supuesto que es importante, como la recreación, el deporte, la vida sana, el sudar. El Estado debe ser el gran padre de familia del que no la tiene. Me refiero al padre que hace "sereneadas" y duerme de día y la madre que hace limpiezas y duerme de noche.
Ahí tiene que estar el padre, señor Presidente. Ahí tienen que estar los millones de dólares que se van a gastar en la Rendición de Cuentas, que se llevó PLUNA, que se llevó "Cerro Free Port", o los US$ 16:000.000 que se va a llevar ANTEL, una empresa monopólica del Estado, por publicidad. Ahí tienen que estar los recursos.
¡Ojalá que este Diputado, cuando venga la Rendición de Cuentas, tenga la posibilidad de aportar para la educación, para la prevención, para que el Ministerio de Turismo y Deporte pueda trabajar! Para que pueda trabajar después del censo que hiciera el ex Ministro Trobo, por el que se sabe exactamente qué cancha, qué gimnasio y qué lugar disponible hay en el Uruguay para que las escuelas o los liceos participen en esas instalaciones que, en su gran mayoría, fueron construidas por el Ministerio de Transporte y Obras Públicas mediante convenios con estas instituciones. Deporte, vida sana, educación en valores es lo que buscamos.
No es cierto que como hace pocos días votamos que haya Educación Física obligatoria en la educación hayamos solucionado algo. No solucionamos nada; generamos un problema a los maestros y a las maestras. Les metemos sesenta gurises dentro de una clase y todavía les decimos: "Ahora tenés que venir de championes porque los tenés que sacar a correr".
Entonces, señor Presidente, la educación y la prevención no son para hoy; son para mañana, para pasado, para lo que está detrás de la loma. Pero al mismo tiempo, al decir del doctor Herrera, tenemos que ver dónde estamos pisando hoy. Y hoy hay que hacer respetar la ley, hay que modificar esa norma que está vetusta, que ha caído en desuso y que al día de hoy no se "aggiorna".
El Poder Ejecutivo no debe tener miedo de ejercer el poder, porque el poder no es un derecho; es un poder-deber, es una obligación. El que pidió autoridad que la ejerza, señor Presidente.
Por último, vuelvo a lo del principio: si hay una ley y se infringe, que la Justicia sancione" |
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